martes, 16 de septiembre de 2008

Amiga...




No lograré en un solo día cobijar y expresar, tan largo tiempo compartido,
No alcanzará un sentimiento, descifrar infinitas sonrisas, y lágrimas, y emociones sentidas desde la niñez.
No cumplirá una amistad un ciclo, cuando solo hubo comienzo y no habrá final de algo que nos unirá para siempre.
No entenderá nunca jamás, alguien, el poder de hablar sin palabras y de no aburrirse luego de mil horas conversadas…
Será nuestro secreto el poder de descifrar nuestras vidas con una mirada,
Como mejor aliada el don de una amistad que conforta una vida y retroalimenta la existencia…
Como mejor destino, el saber que viajaremos juntas, aunque rondas diferentes…
Como mejor regalo, tu sonrisa, tu apoyo, y tus palabras siempre exactas…
Como mejor ciencia, tu sabiduría, tu entendimiento y tu comprensión…
Como fascinante esperanza, el saberte siempre mi amiga…
Como mi mejor certeza, el saber que en nuestra amistad, la distancia, solo son kilómetros equivalentes a mil metros que gritan millas de “te extraño”

Y como mi mejor compañía, TU…. ¡mariposa!, ¿qué más te puedo pedir?

Siempre, para siempre y por siempre para ti.




sábado, 13 de septiembre de 2008

PERO NO LO SUPE...

Si hubiera sabido con exactitud que sería nuestro último beso, jamás habría separado de mí, el sabor a miel de tus labios rojos.


Si la sabiduría me hubiera alcanzado para predecir el corto tiempo que duraría tu piel rozando mi cuerpo, nunca habría permitido un “hasta luego”, aquella tarde.


Si la vida me hubiera hecho saber que en cada alumbrar de una estrella, su luz tenue de brillo, gritaría a mis oídos un “te extraño cada vez más”; jamás habría permitido que nuestras miradas dejaran de cruzarse, aquel día gris.


Si solo hubiera sido capaz de saber que era nuestra última vez que sintiendo nuestra respiración agitada sobre nuestros rostros, nos diríamos una y otra vez: “te amo” , infinitamente habría hecho eterno en mí, cada segundo a tu lado aquella tarde mientras llovía.


Si hubiera sabido que era nuestra última vez juntos, en nuestra hermosa y sensual intimidad, en nuestro gritos de deseo, en nuestros abrazos de pasión, en nuestros besos de lujuría, en nuestro júbilos de amor… en nuestras miradas que se entrecruzaban entre el morbo, la ternura, y la sensualidad que se unían en lluvias de soles que alumbraban nuestras miradas, e iluminaban nuestra alma a través de nuestros ojos claros; entonces quizá, nunca jamás habría dejado de entrelazar nuestras vidas en un beso, con una caricia y un sentimiento.


Si hubiera descifrado el verdadero significado de aquella famosa frase de cajón: “vive cada momento como si fuera el último”, no habría hoy el sinsabor de un adiós que me quema, ni el fuego de un querer que muere en silencio, ni la muerte de un amor que aún desea avivarse; no tuviera hoy conmigo, el deseo de tenerte cerca ahogándose en la experiencia de tu ausencia; no disfrutaría de tus labios solo en recuerdos, no habría la esperanza de llamadas perdidas tuyas en ese artefacto que aún me hace extrañar el sonido que identificaba tus mensajes; no habría en mi alma, la esperanza de un talvez, de un quizá, ni conocería el dolor que trae consigo el significado y la experiencia de un “pudo haber sido un gran amor”….





Pero no lo supe, no lo sabía hasta hoy que ya no te tengo. Un amor de los grandes pudo ser, hoy todo se decanta en eso…
Te dejo al aíre, un beso que se ha ido.